Good Omens, la intervención divina para tu finde

La serie autoconclusiva de 6 capítulos estrenada el 31 de mayo en la plataforma streaming Amazon Prime Video, está basada en la novela de 1990 escrita por Terry Pratchett y Neil Gaiman titulada “Good Omens: The Nice and Accurate Prophecies of Agnes Nutter, Witch”. La historia nos transporta a una aventura desde el génesis hasta lo pre-apocalíptico junto a sus protagonistas Aziraphale, el ángel, interpretado por Michael Sheen y el demonio Crawley/Crowley interpretado por el icónico Doctor Who, David Tennant. Ambos, se embarcan en la búsqueda para detener al anticristo, el hijo del diablo, que según las profecías de Agnes Nutter, sería el encargado de iniciar el armagedón, la guerra que terminaría con todas las guerras.

Lo que hace brillar a Good Omens es la fantástica dirección que apuesta a la extravagancia cinematográfica y en diseño de set, pero la química que mantienen ambos protagonistas es lo que asombrará todo a tal punto que las historias que se llevan a cabo por fuera pasan a no interesar mucho. 

La propuesta de la historia es interesante desde el desarrollo de los personajes Aziraphale y Crowley que proponen la dicotomía del bien y el mal que lentamente va transformándose en más bien una polarización que los vincula en una fuerte amistad. Lo que no es un dato menor, es que ambas deidades son elementos básicos del génesis, Crowley siendo la serpiente que tienta a Eva a comer la manzana, y Aziraphale quien los destierra del jardín de Edén, no así dejándolos desamparados.

A medida que los episodios suceden, la propuesta sobre la moralidad construida entre el “bien” y el “mal” comienzan a cuestionarse cuando esto se ve envuelto en prácticas que podrían considerarse ni lo uno, ni lo otro. Todo esto con un matiz sarcástico y cómico detectando a ambos personajes de manera exagerada en sus estereotipos.

Un cast de pelos

Otra de las delicias de esta miniserie es el cast que reunió para contar la aventura. Entre los muchos nombres se encuentra Jon Hamm personificando a un variable pero muy acertado angel Gabriel; Michael McKean a quien conocemos por el trabajo realizado en la serie Better Call Saul, en donde encarna el mítico papel del hermano del abogado problemático, esta vez se pone en el papel de un caza brujas; Frances McDormand ganadora del Oscar a Mejor Actriz en el 2017 por su trabajo en Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, como nada más ni nada menos que interpretando la voz de Dios; y por último pero no menos, Benedict Cumberbatch como el Satanás digitalizado de grandes proporciones.

Por supuesto, la música

Imposible dejar de lado el trabajo musical del proyecto, tanto en su versión instrumental por las manos de David Arnold, conocido por sus trabajos en Casino Royale (2006), Godzilla (1998) y mi preferido Independence Day (1996). Logra una perfecta armonía entre los elementos que juegan parte de la trama y al mismo tiempo las recrea de manera tan extravagante como la serie lo propone en sí, un delicado trabajo por parte del maestro Arnold. Es imposible no hacer una comparación con el legado de Tim Burton y Danny Elfman, pero al mismo tiempo se destacan en su cualidad contemporánea. Otra gran protagonista es la música de Queen, cada vez que Crowley conduce su Bentley en escena, disfrutaremos rockear algún hit de la banda inglesa. Esta decisión remonta a una anécdota de Pratchett y Gaiman en los ´90 en la que ambos autores compartían la teoría de que cualquier cassette que se dejara el suficiente tiempo en un auto, se convertiría en un álbum de Queen, haciendo referencia al apogeo de la banda y que podía escucharse una masiva cantidad de veces en la radio.

Sin dudas, son de esas series que podés disfrutarlas de un tirón en algún momento que necesites alguna intervención divina. Salvo mi finde, seguro va a saltar el tuyo. 

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