Verso Raíz mostró su crecimiento en Ribera

La guitarra de Tadeo Morán (guitarrista) suena en los primeros acordes de una noche con brisa, brisa que se va llevando cada nota al borde del río en el Complejo Ribera bajo una luna de estampa. El toque folklórico del arpegio, la voz de Rodrigo Atroz (cantante) entonando “Dicen que un cuervo anda volando sobre los huecos enormes, anuncia que hay alguien perdido, anuncia un horizonte escondido”  para luego entrar la banda entera en esta especie de chacarera que luego mutará. Así arranca el show de Verso Raíz en Ribera, con letras y música que te llevan de viaje por una llanura de sonoridades variadas. Pero la tranquilidad será arrancada por la agresividad del solo de Juanro Franco (guitarrista) que le da un plus rockero que bien se mezcla con esta chacarera llevada a tiempo justo por Juan Encinas (baterista). 

Es que Verso Raíz es mezcla de sonidos y paisajes musicales, diferentes colores de armonías que forman su universo y al público presente que se acercó a escucharlos pareció encantarle. Pero su apuesta no termina ahí, luego vino un “chamamé medio rockeado” en palabras de Rodrigo, así lo definió a “Limpiar el alma” que tiene un sorbo necesario de sonidos litoraleños, sin dudas una canción con un buen aroma correntino. La noche recién arrancaba y la previa del show de El Plan de La Mariposa encontró un buen anfitrión.

Verso sacó su primer material llamado “El Retorno de Saturno” este año y aprovechó este show para mostrar su madurez musical. La canción que le siguió a la noche es una perla de la banda, está compuesta en conjunto con Nito Vitale y se llama “Armonube” y tiene una riqueza increíble. Líneas de bajo de Ianis Vignolo (bajista) muy precisas donde por momentos pasa al frente con algunos slaps.  Juanro comentó acerca de lo que fue trabajar con Nito diciendo que “nos ayudó muchísimo. Nos dio unos consejos para la banda. Además de encargarse de la producción y grabación de la canción. Nos dijo que le gustó mucho la banda y nos felicitó. Pegamos muy buena onda”. También consultado sobre el sonido de Verso Raíz explicó que se lo imagina como un paisaje. “Siempre estuvimos en lugares de naturaleza o tranquilidad para componer”, aclaró.   

Para el final, la gente ya se había entregado al ritmo de Verso Raíz. Todos bailaban y algunos se animaban a corear “Tengo, no tengo, no importa, cuando tu nombre se acorta, quiero ser el perro de tu dueño”. Que es un estribillo muy pegadizo de una de sus nuevas canciones. Quedé muy sorprendido con la banda y con la riqueza armónica que presentan en sus composiciones. Además de que se animan a mezclar diferentes estilos pero escuchándolos no pierden su esencia, sin dudas es una banda que puede generar grandes cosas en la ciudad. 

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