DISCUTIBLE: Crítica del nuevo disco de Babásonicos

Por Renata Mussano – Alto Voltaje

 

 

¿Quíen va a defenderte de mí? dice una parte de La Pregunta, primer tema del último disco Discutible de Babasónicos. 5 años después de lanzar Romantisísmico, vuelve con nuevos bits que se cuestionan desde la industria musical hasta la liberación de disidencias sexuales ante la revolución que acarrea la comunidad LGBT, el sufrimiento de minorías. Sus canciones van lento: ecos, silencios, vibras electrónicas pero la voz de Adrián Dárgelos abre debates a partir de cada canción. ¿La explicación? Remontarse a los orígenes de la música popular para, a partir de allí, replantear sus objetivos como industria que apunta hacia el consumismo. Cómo se produce, cómo se expande, cómo se escucha, cómo se comprende la música hoy.

En este disco donde las guitarras se hacen a un lado y predominan teclados y sintetizadores, la banda se deconstruye para crear nuevas formas de hacer música. Se adapta al entorno tecnológico que lo rodea, los estudia, lo crea. Entre las dificultades que conllevan volver a ser íconos que no solo se queden en el espacio-tiempo de un solo período, Babasónicos empieza a hacer música por separado, la misma que luego los va a desafiar a la hora de tocar en vivo y sostenerlo en el ambiente hasta el final.

Asi aparecen 10 títulos entre “El ingrediente”, con aires seductores mezclando poesía y sonido, “Trans-algo” donde se ponen en primera persona para luchar contra las actitudes transfóbicas que personifican a la sociedad machista y cerrada a la libertad de ideologías, “Teórico” con una bajada de línea directa sobre las maneras que se consumen las redes sociales y lo digital. Otras canciones de este disco son “Bestia pequeña” que incluye una serie de confesiones que arrastran a la introspección autobiográfica en la que mencionan –humildemente- las formas de vivir de la banda, “Adios en Pompeya” otra canción de amor, “Orfeo”, “Cretino”, “Un palpito” y finalmente una declaración de incomodidad existencial donde se determinan “Partícula” de Dios.

Cerrando este artículo, que representa una especie de introducción para aquellos que aún no escucharon el álbum, para mí tiene un objetivo distinto: reafirmar mi fanatismo o gusto por esta banda. Que perdió mucho con sus denuncias de abuso y acoso en tiempos de revolución, en el que las mujeres no se callan más y su empoderamiento se enfrenta a las actitudes misóginas, acosadoras y hasta violentas, muy comunes en el ámbito de la música. El disco toma su nombre de las múltiples perspectivas con las que los integrantes ven la vida, definen sus músicas, establecen alegorías entre el bien y el mal, lo lindo y lo feo, lo que merece reconocimiento y lo que no.

A mi parecer, el dilema continúa… Discutible.

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