El amor después (y antes) del amor

Historias en piano, lágrimas delante de la tele y un disco que cambió una vida y marcó muchas.

Entre la caída de las redes más utilizadas y el tener que relacionarnos entre nosotros, dejamos pasar el cumpleaños de unos de los artistas pilares del rock nacional. Un día como ayer hace 56 años nacía Rodolfo Páez, que definido por la enciclopedia de la web, es “cantautor, compositor, músico y director de cine argentino, integrante de la llamada trova rosarina, ​ y uno de los más importantes exponentes del rock argentino.” Y definido por mi, un genio total.

Hace unas semanas, un domingo sin mucha actividad, me crucé con mi televisión (aparato al que nunca le di mucha importancia) y estaba sucediendo este programa que tanto éxito tiene, tanto que hasta hicieron una versión de domingo y peña. Lo que captó mi atención fue el cumpleañero antes mencionado y lo que hizo que no apague el aparto del mal, fue verlo ya sentado frente al piano.

Para no entrar en detalles que pueden ver en youtube, solo voy a comentar que cuando llegó el momento en que Fito, a pedido del conductor, canto “a lado del camino” con un “uh ese tema!” y cuando sus dedos se pusieron en marcha, no me quedo más que conmoverme hasta que unas pequeñas lágrimas borronearon mi visión.

Las historias que me contaron las canciones de Fito, desde que tengo conocimiento de su música, siempre me conmovieron, siempre me contaron cosas valiosas y llenas de emoción. Siempre hizo que mi piel se despertara en escalofríos, por la cercanía, por la realidad.

Lo bueno esta en saber que no fui ni soy la única, cuando leo datos como que el disco más vendido en la historia del rock argentino no es ningún otro que “El amor después del amor”. Publicado en 1992, cuando nosotros los millennials maduros estábamos naciendo, su vigencia sigue intacta.

La historia del disco más importante en la carrera del cantautor comienza a finales de los 80, cuando decide viajar al continente europeo para desconectarse tras el lanzamiento de “Tercer mundo“. Para su sorpresa, el trabajo que cuenta con temas como “Y dale alegría a mi corazón” vendió 30 mil unidades en dos meses, por lo que Warner le ofreció un contrato para su siguiente obra, con condiciones que hasta ese entonces Fito no había disfrutado.

Volviendo de su paseo se encontró con una ciudad que disfrutaba sus canciones, por lo qué en febrero de 1991 se encerró por 11 días en Punta del Este para dar los primeros pasos de la nueva creación. Fue la inspiración de las playas uruguayas en las que creó el corazón del disco. Junto a Tweety González, conocido productor tildado como ‘El cuarto Soda’ armó la estructura central, coleccionó loops y samples, experimentando permanentemente en el sonido central de las 14 canciones que darían forma a El amor después del amor

Páez ha dicho en varias ocasiones que la musa inspiradora del disco fue Cecilia Roth, actriz que trabajó con Almodovar a quien conoció a inicios de los 90. Ella se transformó en la persona que lo acompañó durante la ola de éxito que provocó la creación de la producción. La vida del cantautor no fue fácil, en especial después la muerte su más íntimo círculo familiar acontecimiento que inspiró un disco visceral como “Ciudad De Pobres Corazones” (1987). De hecho, el mismísimo Fito alguna vez afirmó que es “tal vez el disco que nunca quise escribir“. Por lo que “El amor después del amor” simboliza la oportunidad de volver a sonreír después de la tormenta. “Conocí a una mujer maravillosa que me cambió la vida. Como yo no hago los discos aparte de mi vida, quedó todo el colorido de esta relación en mi último LP”, expresó el rosarino mientras anunciaba el álbum a la venta.

El disco agotó 30 mil copias en 3 días, las cuales estaban planificadas para venderse en 2 meses. Posteriormente, según datos del libro 50 años de rock en Argentina (2015, Sudamericana) tras la reposición del álbum en las tiendas, nuevamente se vendieron 20 mil unidades en corto tiempo.

El éxito de Fito y de este disco en particular se vio reflejado donde más cómodo se sintió siempre, en el escenario. Agotando las entradas en 11 oportunidades del Gran Rex. Ya para las giras de 1993, mientras El Amor después del amor llegaba a las 175 mil copias distribuidas por distintos puntos de Argentina, el artista recibió el cuádruple disco de platino junto con ganar el premio de la crítica local como mejor disco solista de rock.

“Mirá este flaquito, dándole con el pianito, haciendo canciones, está bien. Mirá todo lo que le pasó y está dándole, vamos a darle un premio”, dijo entre risas al programa Elepé mientras recordada los tiempos del inesperado éxito de una producción que está en todas las casas del país. Este disco, hace 25 años, vino a cambiar la vida del cantante, el sonido de las pistas argentinas para siempre y a marcar momentos de mucha gente, que hasta hoy en día, encuentra una intima relación con las historias detrás de cada canción.

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