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El jueves 3 se estrenó Joker de Todd Phillips en las salas de Corrientes, Capital y fue todo lo que venía esperando desde que se inició el proyecto. Principalmente me tome todo el tiempo necesario para poder disfrutarla y no ir ese mismo jueves a una sala abarrotada, fui el domingo a una sala abarrotada de todas maneras pero no importó  porque con mis amigues tuvimos diversas experiencias epifánicas.

Anteriormente había escrito basándome en el primer trailer las influencias cinematográficas que presentaba la película, destacando el tinte que iba a formar parte de esta historia del génesis de Joker. La participación de Joaquin Phoenix en el proyecto fue lo que principalmente me convenció que estábamos a punto de presenciar la obra maestra que terminó siendo. No me parecía de menos que un actor de esa talla acepte un proyecto como tal, en un clima controlado por otras grandes franquicias, siendo tan bastardeado y repetitivo. 

Encontra el articulo anterior acá.

Spoiler Alert – Si no viste la película, no sigas leyendo.

Construcción del Personaje

Arthur Fleck, un hombre que padece un enfermedad mental viviendo en una sociedad y estado que no contiene, una ciudad que al pasar la cinta vemos desmoronarse en materia y espíritu; la ciudad mientras más sucia y desorganizada, la gente más iracunda y desequilibrada. La primer escena a modo de preludio define la principal desconexión social, las risas imparables que no coinciden con su emoción real, esto es el Acto I y lo termina definiendo el testimonio de su madre adoptiva cuando es cuestionada en el Asilo de Arkham por una numerosa lista de abuso ejercido hacia Arthur, “… siempre fue un chico tan feliz”. Personalmente, esta es una de las imágenes que más me revolvieron el estómago, hasta ese punto la película construye un antecedente importante que con solo esa frase se construye en el  imaginario a un Arthur niño sufriendo abuso y él respondiendo con risas. 

La historia siendo lo realista que es, conserva aspectos mínimos y sutiles como el simple hecho de que muchos personajes que vemos en pantalla aportan a la idea de la inseguridad de esa sociedad, pero al mismo tiempo aparecen personajes como Gary, el compañero inglés encargado de Jaja’s, que muestra una actitud compasiva y empática para con Arthur, que desde un principio se deja en claro el destrato de las personas mas cercanas y cualquier otre para con el. De otra manera muy sutil, a medida que Arthur comienza a desarrollar su alter ego Joker, vemos como  transmuta ante la presencia de las personas, su postura, su voz y sus gestos accionan de manera diferente dependiendo de la persona que tiene enfrente. A modo de ejemplificación en la escena del asesinato de Randal, su actitud es errática, desinteresada, su cuerpo se contorsiona, y esto tiene que ver con que su única misión es asesinarlo, mientras que con Gary su comportamiento cambia de tal manera que se convierte en un reflejo, hasta el punto de utilizar términos propios de los ingleses como “telly” en vez de “tv”. Esta herramienta es propia de las personas que intentan conseguir tranquilidad y conexión interpersonal, “copiar” gestos y términos para que esa otra persona pueda verse automáticamente reflejada en uno y sentirse conectado. 

Lo mismo sucede en la escena que comparte con Brian Tyree Henry, que personifica a Carl el secretario del Asilo Arkham. Dado su momento, Arthur  emplea el término “brother”, el mismo es utilizado por la comunidad afroamericana entre los miembros de dicha comunidad, este uso  es visto como racismo si es utilizado por una persona blanca, pero en este caso Carl nota la intención de Arthur de manipular para obtener su cometido y entendiendo y empatizando con su situación no deposita importancia. Por el contrario, en la secuencia del talk show de Murray Franklin, podemos observar otro operativo de control que pretende mantener con su conducta, siendo esta al principio interesada y emocionada, hasta el punto de una inocencia que quiebra en el momento que pide ser presentado ante la audiencia como Joker  “… fue así como me llamaste, ¿te acuerdas?”, su tono cambia, su enfoque visual es amenazante e incómodo, de alguna manera advirtiendo su posición en ese lugar. Una vez sentado al aire Joker se comporta amable, con gestos tiernos y una voz suave, camuflando de alguna manera sus intenciones mortales. 

En paradigmas con la construcción física existe otro gran elemento construido desde lo realista, la deformidad de su cuerpo ante el hecho de que sus risas imparables causan dolores físicos y consecuentemente el cuerpo adquiere otra forma, como el mismo dolor emocional que deja al cuerpo pesado, errático y cansado;  “No fui feliz ni un minuto de esta vida”.

“Y aquellos que fueron vistos bailando, eran considerados locos por quienes no podían escuchar la música” – Friedrich Nietzsche

La película es tan experimental que hasta funciona a niveles de conexión con la audiencia, a tal punto que te traba el llanto pero no la risa, como al mismísimo protagonista. Se conserva un momento de tensión corporal a través de la cinta, pero al mismo tiempo, la narrativa creativa que existió entre Todd Phillips y Joaquin Phoenix orquestó también momentos de descanso. Mi primer momento de descanso fue la escena que luego de su triple asesinato en el subte se encierra en un baño a bailar. Si, lo normal que observamos en cualquier película es que el asesino se lave la sangre, oculte el arma, se presente alineado a la sociedad para no ser descubierto, de alguna manera continuar con la farsa de ser un civil moderado, pero Arthur es Joker y esta es la escena en que se presentan entre ambos, Arthur conoce a Joker, Joker conoce a Arthur, extendiendo los brazos como una obra ballet ante el espejo.

Lo inteligente en el lenguaje cinematográfico de Joker se sustenta en el uso correcto del realismo que hasta como parte de tal contempla lo absurdo, la problemática social que expresa cabe en la mínima fisura y no lo presenta a Joker como el criminal organizado que acostumbramos ver, sino más bien lo que expone es un causa y efecto para con una sociedad quebrada que convierte a Arthur Fleck en el mártir del caos perfecto. 

“Las personas están comenzando a notarme” – Arthur Fleck.

La película crea un antes y un después en la industria al comprometerse con seriedad ante una producción de DC y lo que esto significa para la  comunidad del comic book. Cuando menciono “seriedad” me remonto a la producción del proyecto, el trabajo de preproducción, la narrativa en el guión, los simbolismos adquiridos, el trabajo de construcción de personajes, la edición y fotografía representativa, lo que llamamos lenguaje cinematográfico en sí. Cuando hablo de seriedad, no me refiero al género y la formula, me refiero a no subestimar a la audiencia con contenido reciclado y errado, con errores de producción a la vista de la audiencia. Joker, supera esta vara, no importa cuantas veces la mires siempre vas a descubrir algo nuevo ante el meticuloso trabajo de subcapas, al contrario con otras producciones en las que lo  descubierto son errores, fallas en la trama, un trabajo de preproducción que carece de trabajo serio que aparenta solo cumplir con la entrega de proyectos que deban llegar a las salas en cierta fecha para generar taquilla.

Joker, es un canon, lo que se espera a partir de ahora es que una gran comunidad de artistas repliquen el valor de un trabajo digno y no solo la busqueda de  ventas de entradas. Joker salva el cine.

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